El Movimiento de los Sin Tierra. Una mirada del fotógrafo Sebastiao Salgado
Adriana Hernández Jiménez
Juan Manuel Jáquez García
La invención de la cámara cambió el modo de ver
de los hombres. Lo visible llegó a significar
algo muy distinto para ellos.
John Berger
Un referente del registro fotográfico en América Latina es Sebastiao Ribeiro Salgado, quien ha dedicado más de 30 años de su vida a retratar la condición humana desde una perspectiva social. Su interés por crear una memoria visual lo llevó a recorrer una gran cantidad de países en el mundo. Su extenso acervo ha sido publicado en la prensa, divulgado en diversas exposiciones y editado en varios libros.
Entre 1993 y 1994, el fotógrafo brasileño elaboró un registro visual titulado Éxodos. La humanidad en transición, del que se derivaron cuatro temáticas: Refugiados y emigrantes, África a la deriva, La lucha por la Tierra y Megaciudades. En el tercer apartado incluye una serie que es de nuestro interés: El Movimiento de los Sin Tierra (en adelante, MST).
El Movimiento de los Sin Tierra, un referente de La lucha por la Tierra
En la historia de Brasil, el MST es un referente para comprender las condiciones agrarias e identificar procesos de convergencia social. Cabe resaltar que su planteamiento organizativo trascendió la ocupación de la tierra como único objetivo; en la actualidad, sus acciones buscan resignificar la gestión de un territorio desde una perspectiva autonómica, encaminada al desarrollo social y cultural de sus integrantes. Al respecto, Harnecker (2002) explica que el MST es un movimiento autónomo que pretende realizar una reforma agraria.
Touraine (2006) plantea que un movimiento social no se reduce a un carácter defensivo o a la denuncia de un orden particularmente establecido, más bien propone acciones colectivas derivadas de sus objetivos y de un proyecto visionado en un campo social. Si bien el MST en sus inicios planteó la ocupación de la tierra y la instalación de campamentos a modo de protesta contra una política agraria nacional, con el paso de los años, dicha acción se convirtió en el inicio de un proceso; la territorialización, como resultado de una negociación, les permite la posesión gradual y normativa del espacio para dar paso a los asentamientos regulares como áreas formalmente expropiadas para destinar proyectos de producción agraria, educación y salud.
Desde la perspectiva de Zibechi (2003), el MST busca la territorialización, entendida como la recuperación de espacios, y agrega que los movimientos sociales latinoamericanos cambiaron sus líneas de acción ante las políticas neoliberales; es decir, diseñan proyectos autogestivos para alcanzar una autonomía material y simbólica; y al mismo tiempo procuran la formación de sus propios intelectuales como parte de su identidad organizativa. En este sentido, se destaca el proyecto pedagógico del MST, que no sólo abarca la construcción de escuelas para los niños y jóvenes, también procura crear iniciativas de formación docente con ciertos lineamientos pedagógicos, así como la capacitación profesional para el desarrollo agrario y comercial.
Al respecto, Sebastiao Salgado advierte los distintos momentos organizativos del MST y lo documenta visualmente. La serie fotográfica Éxodos (2016) inicia con una imagen que encuadra los ataúdes de diecinueve campesinos asesinados en 1996, en el Dorado dos Carajás, e incluye otros momentos organizativos: retrata a una familia en un asentamiento campesino de una plantación; registra la toma de Giacometti, un latifundio de setenta mil hectáreas que terminó con la expropiación y acomodo de cuatro mil familias y la compensación en bonos del Tesoro Nacional para los propietarios; encuadra con su cámara Leica, el cultivo de mate y otros cereales de una cooperativa en la ciudad de Dionisio Cerqueira; da cuenta de una reunión para preparar la ocupación de tierras en Paraná y termina la serie con la celebración de la expropiación de una plantación en Cuibá.
Cabe resaltar que Sebastiao Salgado propone, en coordinación con Léila Wanick, quien es hasta la actualidad la directora de la agencia Amazonas Images, la edición de un segundo libro llamado Terra que, organizado en cuatro apartados, la obra también refiere al MST. Si bien incluye algunas fotografías propuestas en Éxodos, agrega diversos retratos de infantes en los campamentos, las guarderías y las escuelas, e integra otras en las que se aprecia la toma de tierras y asentamientos.
Terra (1997) fue editado por Léila Wanick, esposa de Salgado, incluye una introducción de José Saramago y letras del compositor Chico Buarque. Es importante resaltar que las ganancias de esta obra ayudaron a financiar la construcción de la Escuela Nacional Florestán Fernandez (en adelante, ENFF) del MST.
Además de las aportaciones derivadas del proyecto Terra, la escuela tuvo otras fuentes de financiamiento, como la de la Unión Europea, Caritas Alemania y Fratelli dell Úomo, Frerés des Hommes Europa, entre otras organizaciones. Así, la ENFF se terminó de construir en el 2006 con una capacidad para recibir a cuatrocientos estudiantes.
Casado y Stronzake (2016) precisan que la misión de la ENFF es la formación política, pedagógica y económica de sus integrantes, en coordinación con algunas universidades brasileñas, de La Vía Campesina y de la Articulación Continental de los Movimientos Sociales (ALBA), además de que proponen una metodología pedagógica que suscribe que el educador es colectivo.
A veinticinco años del lanzamiento de Terra, Engelmann (2022) se entrevistó con Pedro Stedile, uno de los principales líderes de MST, quien aseveró que las fotografías del libro distribuidas en forma de carteles contribuyeron a la difusión de su proceso organizativo, lo cual también incidió en la opinión pública, porque presentó al movimiento como una vía para combatir el atraso agrario. Asimismo, al editarse a nivel mundial, posicionó al MST en otras fronteras.
Cabe precisar que además de libro, el llamado Proyecto Terra incluyó cincuenta carteles: cuarenta y cinco fotos en blanco y negro, de Salgado, y paneles con el texto de José Saramago. La impresión estuvo a cargo de la Fondation Pel Drets en Barcelona, España. La logística de difusión consistió en contactar a organizaciones interesadas en comprar un paquete de cincuenta unidades con el fin de ser distribuidos en su localidad o la adquisición de una pieza.

La resignificación discursiva del MST en la obra de Sebastiao Salgado
Economista de profesión, Salgado trabajó muchos años en agencias fotoperiodísticas, pero cuando dejó Magnum en 1994, diseñó otra propuesta que permeó hasta la actualidad la perspectiva de su trabajo, para lograrlo fundó su propia agencia llamada Amazonas Images, que tiene la singularidad de que el fotógrafo brasileño es el único integrante, aunque cuenta con un equipo que lo ayuda en la edición, producción y difusión de su material, entre ellas Léila Wanick, quien es la directora.
Por lo tanto, es importante subrayar el papel de Léila Wanick. Ella interviene directamente en el diseño editorial de sus publicaciones, en la curaduría de sus exposiciones, establece los contactos con la prensa para publicar alguna serie fotográfica o agendar entrevistas y, paralelamente en el proceso inicial de los proyectos, se dedica a investigar junto con Salgado alguna problemática de cierta región, para luego organizar los itinerarios de viaje.
Años después, Salgado (2014) afirmó que su trabajo es documental y no periodístico, porque es una producción de su interés y con la oportunidad de elaborar un proyecto a largo plazo. Dicha percepción distingue en primer término la distancia tomada con las líneas editoriales de los medios, el ritmo de trabajo marcado por una fecha de entrega, así como el proceso de edición y publicación, que en ocasiones no corresponde exclusivamente a la decisión del autor de las imágenes.
Así, por medio de Amazonas Images su práctica profesional le permite perfilar sus imágenes a un ritmo y con perspectivas distintas a las publicaciones diarias. El trabajo a largo plazo tiene un sentido fundamental en Salgado, ya que en un primer momento considera necesario investigar para identificar la complejidad del problema y, posteriormente en una segunda etapa, al tiempo de realizar los encuadres, piensa oportuno acercarse a la gente antes de cualquier registro.
En este marco de ideas, podemos advertir la resignificación discursiva de su trabajo. En el caso de la serie fotográfica del MST, que se publicó en Terra en el año 1997, es una producción dedicada sólo a Brasil y, de manera particular, a la gente vinculada a la tierra o al campo. En el primer apartado integra referencias visuales del pueblo indígena Yanomami; en el segundo, de los productores de caña de azúcar, cacao, algodón y de los mineros en Pará; en el tercero, enmarca el rezago social de las poblaciones semirrurales; el siguiente lo dedica a la población migrante que llega a las ciudades brasileñas y, finalmente, concluye con el trabajo del MST.
Por lo tanto, el discurso de la serie fotográfica del MST en Terra, acota la problemática agraria en Brasil. En su planteamiento general propone que renunciar a las tierras de cultivo para transformarlas en zonas semirrurales, acarrea otros problemas de infraestructura y empleo, como lo documenta en el tercer apartado; migrar a las ciudades implica un costo social alto, ya que no siempre se logra la inserción en la vida laboral. Así, el autor deja en las manos del lector advertir la importancia de un movimiento social como una vía para cambiar las condiciones agrarias de un país.
En el caso de Éxodos, publicado en el año 2016, la serie fotográfica del MST se hilvana con las fotografías del EZLN, no en balde la última foto de las comunidades zapatistas registra el funeral de siete víctimas a manos de un grupo paramilitar y la siguiente imagen del libro incluye el traslado de los ataúdes de 19 campesinos asesinados en Pará.
Aunque las causas y el contexto para instalar campamentos son distintas entre el EZLN y el MST, porque las bases de apoyo zapatistas esperan regresar a sus comunidades y los integrantes del MST pretenden permanecer ahí hasta la regularización de los predios, visualmente hay un paralelismo; es decir, se observa una movilidad interna y se hace el registro del acontecer cotidiano de las familias desplazadas que, en ambos casos, esperan recuperar un territorio.
En el año de 2016, Salgado publica el libro Criancas donde, usando el formato de retrato, integra a noventa infantes del mundo en diferentes escenarios, aunque con la referencia de estar en situaciones de crisis, porque todos son refugiados o desplazados, en el caso del MST se incluyen imágenes de niños jugando al lado de una carretera o en los campamentos.
Los niños del MST en Criancas se integran discursivamente a una generación que vive en diversas partes del mundo, pero que comparte una vulnerabilidad social: son infantes que deciden mirar a la cámara y al fotógrafo que también los observa por medio de un lente.
Conclusiones
Como lo afirma Wenders (2014), Salgado es un gran narrador, por ello en las pláticas previas que antecedieron a la filmación de La sal de la Tierra, se percató del reto que implica relatar visualmente la vida de un hombre que, como él, trabaja la imagen, porque reacciona y responde con su propio medio, y devuelve el disparo con la cámara. Esta reciprocidad visual la refiere Berger (2012) al considerar que desde la infancia descubrimos que, al estar conscientes de la acción de mirar, advertimos que nosotros también somos vistos. Así, se puede notar la conciencia de un fotógrafo ejerciendo el rol de observar, pero también se sabe observado y es quizá, en este sentido, otra manera de entender su decisión de acercarse a las personas antes de registrarlas con su lente, porque considera que no puede pasar inadvertido.
Antes de hacer un registro visual al Movimiento de los Sin Tierra, Salgado se documentó y acercó a ellos en diferentes momentos, incluso en Éxodos y Terra incluye una foto en la que aparece alzando una herramienta de trabajo, como el resto de los campesinos, y se suma a la celebración de la expropiación de una plantación en Cuibá.
Por lo tanto, Salgado es un fotógrafo documentalista que rompe con ciertas convenciones vinculadas a su profesión, ya que en ciertos momentos parece cómplice de la situación y por ello ha recibido diversas críticas; sin embargo, los resultados de su producción hacen de su obra un referente visual único.
REFERENCIAS
Berger, J. (2012). Modos de ver. Barcelona: Gustavo Gili.
Casado y Srtonzake (2016). “Los Cursos Latinoamericanos de la Escuela Nacional Florestan Fernandes del Movimiento de Trabajadores Sin Tierra de Brasil”. En Ceballos (ed.), Experiencias de formación política en los Movimientos Sociales. (174-240). Bilbao: Universidad del País Vasco.
Engelmann, S. (18 de abril de 2022). Entrevista: Stedile fala sobre significado para o MST da Expsicao Terra, há 25 anos. Folhá. En: https://mst.org.br/2022/04/28/entrevista-joao-pedro-stedile-fala-sobre-o-significado-para-o-mst-da-exposicao-terra-ha-25-anos
García, A. (10 de febrero de 2002). Tengo el fabuloso privilegio de seguir el curso histórico de la sociedad: Salgado. La Jornada. 2a
Harnecker, M. (2002). Sin Tierra. Construyendo movimiento social. España: Siglo XXI.
Salgado, S. (1997). Terra. Madrid: Alfaguara.
—. (2016a). Criancas. Madrid: Taschen.
—. (2016b). Éxodos. Barcelona: Taschen.
Touraine, A. (2006). Los movimientos sociales. Revista Colombiana de Sociología, (27), 255-278. En: https://revistas.unal.edu.co/index.php/recs/article/view/7982
Wenders, W. (18 de octubre de 2014). Amazonas, una odisea brasileña de Sebastiao Salgado. El País. En: https://elpais.com/elpais/2014/10/17/eps/1413564183_553553.html
Zibechi, R. (enero de 2003). Los movimientos sociales latinoamericanos: tendencias y desafíos. Observatorio Social de América Latina, (9), 185-188. En: http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/osal/osal9/zibechi.pdf