Maria Callas: La rockstar de la Ăłpera
Tres momentos de reinvenciĂłn cultural: Tosca (Londres, 1964-Nueva York, 1965) y Norma (ParĂs, 1965)
René León Valdez
Resumen
En este texto se presenta un análisis detallado sobre la figura de Maria Callas, la diva de la Ăłpera del siglo XX, a partir de una definiciĂłn operativa denominada reinvenciĂłn cultural, que se desarrolla en funciĂłn de considerar el arte de la diva como una forma simbĂłlica sujeta a diversas interpretaciones del pĂşblico, quien la convirtiĂł en uno de los fenĂłmenos musicales y legendarios más importantes de la Ăłpera. Para comprender la propuesta de reinvenciĂłn cultural se incorpora una serie de argumentos acerca de la mĂşsica, como una plataforma que genera emociones y reacciones dependiendo del gĂ©nero que sea más popular entre el pĂşblico, además de profundizar en el tĂ©rmino de cantante-actor, nivel artĂstico en que se ubica el fenĂłmeno cultural y musical de la Callas.Â
Luego se desarrollan los argumentos sobre los momentos de reinvenciĂłn cultural que marcaron la trayectoria artĂstica de la diva y su posterior crepĂşsculo: su regreso a los escenarios de Londres en 1964; la presentaciĂłn en Nueva York en 1965 (ambas con la Ăłpera Tosca, de Puccini), y la funciĂłn de Norma, de Vincenzo Bellini, el 29 de mayo de 1965, en ParĂs. Tres eventos que dejaron en la memoria del pĂşblico la capacidad sobrehumana de la diva para transmitir sentimientos y emociones en voz de las heroĂnas que forjaron su legado musical. Finalmente, se presentan las conclusiones y la justificaciĂłn acerca de la denominaciĂłn rockstar de la Ăłpera que permea el legado, la leyenda y el fenĂłmeno musical que continĂşa siendo Maria Callas.Â
Palabras clave: reinvenciĂłn cultural, cantante-actor, instrumento vocal, fenĂłmeno musical, rockstar de la Ăłpera.Â
¿Qué podemos entender por una reinvención cultural?
Cuando se habla de cultura en entornos intelectuales, artĂsticos, comunicativos o sociales, la referencia inmediata establece que se trata de una interpretaciĂłn simbĂłlica de la sociedad y de las formas que definen cada proceso de interacciĂłn a partir de la naturaleza humana; esto es, cada persona otorga una significaciĂłn y sentido a las prácticas, los usos, las costumbres, los objetos, el espacio y el tiempo que definen su participaciĂłn en los hechos cotidianos. AsĂ, Thompson (2016) propone la denominaciĂłn de fenĂłmenos culturales donde los textos, no sĂłlo reducidos a lo escrito sino a las formas culturales significativas (pelĂculas, mĂşsica, radio, televisiĂłn, pintura, publicidad), deben analizarse desde las condiciones en que fueron producidos y recibidos.
Por su parte, Martel (2011, pág. 415) se aventura a mostrarnos un terreno en que predominan las guerras mundiales de los contenidos, esto es:Â
Una batalla que se libra a través de los medios por controlar la información; en las televisiones, por dominar los formatos audiovisuales […]; en la cultura, por conquistar nuevos mercados a través del cine, la música y el libro; […] son batallas regionales para obtener una nueva influencia a través de la cultura y la información.
A diferencia del planteamiento de Thompson, el segundo nos muestra que la presencia de los medios tradicionales y los digitales configura las nuevas formas de significar la cultura a partir de formatos modernos que se desarrollan por potencias que buscan consolidarse en el mundo y dejar atrás las antiguas representaciones de la cultura basadas en las costumbres o tradiciones. Ahora se habla de ampliar mercados, buscar audiencias, configurar perfiles y crear contenidos para satisfacer necesidades de consumo.Â
Un tercer argumento lo ofrece Moragas (2011), al proponer que un fenĂłmeno cultural no sĂłlo compete a cada individuo sino que agrupa a toda una comunidad, la cual codifica de manera social todo aquello que se transmite de generaciĂłn en generaciĂłn, que se transforma con la diversidad de las culturas y se expresa a travĂ©s de acciones, prácticas y rituales donde la comunicaciĂłn tiene un lugar fundamental para la significaciĂłn de los contenidos compartidos.Â
Tres conceptos, de entre diversos que hay, que se toman como punto de partida para desarrollar una nueva manera de entender la cultura desde un enfoque disruptivo en que se conjunten los temas abordados en este escrito: música y ópera. Asimismo, se agrega el término reinvención para identificar la construcción de nuevos formatos para los fenómenos culturales que generan reacciones en las audiencias, que van desde lo emotivo o sentimental hasta el frenesà por apreciar lo que se denomina arte en todo su esplendor; tal y como lo atestiguan quienes estuvieron presentes en los tres momentos de reinvención cultural de la diva de la ópera, Maria Callas.
La reinvenciĂłn cultural de la mĂşsica: del glamour superficial a un espacio emocional
Para entender la naturaleza de una reinvenciĂłn cultural de la mĂşsica, sobre todo en un gĂ©nero tan particular como la Ăłpera, es importante destacar que la mĂşsica acadĂ©mica (o clásica) se considera un gusto y una aficiĂłn que se adquiere con la edad y la experiencia, de ahĂ que un porcentaje mĂnimo de las personas no la considere un gĂ©nero popular debido a factores sino prejuicios, como el ser demasiado abstracta, compleja, cara y elitista. Más en el uso de adjetivos calificativos que de argumentos basados en la objetividad.
El enfoque de Spitzer (2023) sostiene que el ser humano musical está vivo, que las personas utilizan la mĂşsica para transmitir y reflejar sus sentimientos, cambiar su estado de ánimo y regular su humor. De esta manera se aprecia que la mĂşsica no sĂłlo constituye un simple pasatiempo para distraerse, sino se convierte en un motor con el fin de que cada persona experimente sentimientos y emociones que se relacionan con su mundo cotidiano. No importa si se trata de la Quinta SinfonĂa, de Beethoven, las Cuatro Estaciones, de Vivaldi, el Vals de las Flores, de Tchaikovski, o el Also Sprach Zarathustra, de Richard Strauss, cada formato clásico genera una impresiĂłn particular que se manifiesta de manera verbal, corporal o gestual.Â
Si ubicamos el planteamiento anterior en el plano de la mĂşsica orquestal, ÂżquĂ© sucede con la Ăłpera? ÂżCĂłmo se manifiestan las emociones y los sentimientos a travĂ©s de este gĂ©nero? Snowman (2017) plantea el concepto de cantante-actor como parte de la progresiva significaciĂłn de las producciones de Ăłpera contemporáneas. Este concepto sostiene que la Ăłpera debe hablar y generar un impacto en el pĂşblico con base en referentes que la audiencia identifique con claridad. Hoy en dĂa, la apuesta de las producciones de Ăłpera mundiales es representar historias clásicas bajo nuevos formatos que, si bien cambian en cuanto a espacios, la trama respeta la estructura narrativa original (aunque con cambios que generan descontento en el pĂşblico).Â
Por lo tanto, un cantante-actor no sĂłlo debe mantenerse en la posiciĂłn de interpretar un personaje operĂstico, tiene que poseer la capacidad de transmitir emociones, sentimientos y reacciones que el pĂşblico reconozca como propias y las incorpore en su contexto cotidiano. De ahĂ que las arias de Ăłpera constituyan el referente para que el pĂşblico manifieste la reinvenciĂłn cultural descrita antes. Cualquier apasionado o apasionada de la Ăłpera sentirá una profunda fascinaciĂłn al escuchar y ver interiorizada en un cantante-actor o una cantante-actriz, la Casta Diva, de Vincenzo Bellini; el Vissi d´arte, Vissi d´amore, de Giacomo Puccini, en Tosca; el lamento conmovedor y canto de esperanza La mamma morta, en Andrea ChĂ©nier; la escena de la locura Il dolce suono, en Lucia di Lammermoor; el recitativo de una temible y sonámbula Lady Macbeth de Una macchia è qui tuttora, entre otras.Â
Lo anterior permite establecer un primer vĂnculo con el talento vocal e interpretativo de Maria Callas. El crĂtico de Ăłpera Teodoro Celli (citado en Volf, 2022) escribiĂł un artĂculo que fue del agrado de la diva de la Ăłpera tras una oleada de eventos y supuestos escándalos atribuidos a una prensa ávida de amarillismo y falta de objetividad. El texto profundiza ampliamente en el tipo de voz que poseĂa la Callas y que le permitĂa abarcar los repertorios más extensos de la Ăłpera a partir de un referente que denomina instrumento vocal basado en dos aspectos:Â
- El canto de Maria Callas no tenĂa nada en comĂşn con el canto de sus colegas contemporáneos.Â
- La diva de la Ăłpera cantaba como se hacĂa en Ă©pocas pasadas; es decir, hace más de cien años.Â
El análisis de Celli sostiene que la voz de la Callas pertenecĂa a una categorĂa llamada soprano dramática de agilidad: poco comĂşn (y tal vez codiciada), que se caracteriza por la extensiĂłn, el virtuosismo y la emociĂłn que se expresan al mismo tiempo en un escenario de Ăłpera, asĂ como de una falta de homogeneidad del timbre vocal que le permitĂa a la diva pasar desde notas graves y oscuras (Lady Macbeth) hasta el Mi bemol sobreagudo (ejemplo de ello es la escena de la locura en Lucia di Lammermoor), y de manera esporádica, el Mi alto natural agudo (en Armida, de Rossini o su famoso agudo de MĂ©xico en la legendaria representaciĂłn de Aida en 1951).Â
Por lo tanto, la voz de la Callas poseĂa un nivel distintivo que causaba furor, fascinaciĂłn y frenesĂ en el pĂşblico que acudĂa cada noche a las funciones de La Scala de Milán, durante su Ă©poca dorada, para escuchar al fenĂłmeno musical que sobresalĂa y hacĂa frente a los supuestos escándalos que, finalmente, el tiempo se encargĂł de poner en su respectivo sitio. Si la voz de la diva de la Ăłpera era capaz de generar un sinfĂn de emociones nunca vistas, es justo afirmar que su talento artĂstico pertenecĂa a una reinvenciĂłn cultural de la Ăłpera, que comenzĂł a gestarse durante las dĂ©cadas de 1950 y 1960: la caracterizaciĂłn vivencial y expresiva de los personajes por encima de las simples interpretaciones vocales. AsĂ, nos trasladamos hacia los tres momentos de reinvenciĂłn cultural que definieron el regreso triunfal y, en un sentido poĂ©tico, el crepĂşsculo en la carrera de Maria Callas.
Tosca, 1964 y 1965: un regreso triunfal a los escenarios y la nueva imagen de la heroĂna de Puccini
En las calles de Londres se vive un verdadero furor, la emoción se ve reflejada en las personas adultas e, incluso, en niños que aguardan con impaciencia la llegada del automóvil en que la diva de la ópera, Maria Callas, hace su arribo al Royal Opera House para la representación de Tosca. Los fotógrafos no pierden tiempo para obtener las mejores tomas que se publicarán en los principales diarios londinenses, porque el evento lo amerita. Los anuncios de Sold out confirman que será una noche que pasará a la historia y permanecerá en la memoria por generaciones. Pero antes de llegar a este momento hay que retroceder en el tiempo: nos encontramos en 1963.
La extensa y profusa biografĂa de la Callas, escrita por Huffington (2002), nos la muestra preocupada por el rumbo que tomaba su relaciĂłn con AristĂłteles Onassis. DespuĂ©s de un comienzo apasionado y dĂas de plenitud, el magnate griego empezĂł a tener una cara distinta que causaba incertidumbre en ella. La preocupaciĂłn tenĂa su origen en el interĂ©s que Aristo mostraba por la que, en ese momento, era llamada la viuda de AmĂ©rica: Jacqueline Kennedy. La mujer que, de la noche a la mañana, habĂa perdido a su esposo en un asesinato tan mediático como la relaciĂłn que sostendrĂa con el magnate griego tiempo despuĂ©s.Â
Aunado a esto, la diva de la Ăłpera llevaba casi dos años sin ninguna actuaciĂłn en los escenarios que la habĂan visto brillar hacĂa poco tiempo. Si bien participaba en recitales en diversas capitales de Europa y AmĂ©rica, sus actuaciones se espaciaban cada vez más, no por un desinterĂ©s de los teatros hacia ella, sino por eventos que sembraron duda, desconfianza y falta de motivaciĂłn hacia su trabajo, que iban desde supuestas rivalidades con colegas de profesiĂłn (sin ninguna base verĂdica) hasta el acoso y la falsedad de los medios impresos con sucesos que, hoy en dĂa, serĂan considerados como fake news.Â
Como resultado de lo anterior, en la mente de la Callas germinĂł la idea de que su voz habĂa perdido toda su capacidad expresiva, ese instrumento vocal que Celli describĂa lĂneas arriba, se deterioraba a cada momento. Este planteamiento lo reafirma Galatopoulos (1998) al describir que, vocalmente, la Callas se sentĂa insegura, porque comenzĂł a tener problemas con las notas altas que, antaño, le habĂan dado momentos de gloria. Dificultades que no pasaban desapercibidas para el pĂşblico, pero que en otras ocasiones lograba controlar para traer de vuelta las emociones de los viejos tiempos.Â
La inseguridad que comenzĂł a manifestar fue del conocimiento de su maestra, amiga incondicional y figura materna, Elvira de Hidalgo, a quien en una carta expresa los momentos difĂciles que ha pasado respecto a su trabajo en la Ăłpera:Â
He tenido un año difĂcil. […] Tengo que trabajar duro para recuperarme, incluso moralmente. Gracias a Dios, todo saliĂł muy bien. RecuperĂ© mi antiguo repertorio y he ganado. CĂłmo desearĂa tener tu temperamento. NacĂ demasiado sensible, demasiado orgullosa, pero demasiado frágil (Volf, 2022, pág. 315).
Sus duda tambiĂ©n se manifestaron en una carta escrita a su colega Giacomo Lauri-Volpi, tenor italiano con quien la Callas habĂa cantado Il Trovatore en 1951. En esa carta, la diva manifiesta una decepciĂłn de ciertas personas a las que consideraba cercanas, asĂ como de los medios que se encargaron de poner en entredicho su carrera en la Ăłpera por una presentaciĂłn cancelada en Roma, en 1958, debido a un cuadro de bronquitis que le impidiĂł continuar su actuaciĂłn.
No tengo, querido amigo, la fuerza fĂsica para enfrentarme a la arena y a los leones. Todo el mundo me garantiza, todo el mundo me da muchas seguridades, usted, el Maestro [Tullio Serafin], los crĂticos, pero yo nunca podrĂ© olvidar aquella noche en la Ă“pera de Roma y lo mucho que sufrĂ (Volf, 2022, pág. 315).
Con estos antecedentes, se capta a la diva en un momento donde su futuro en la Ăłpera no tenĂa un rumbo definido. Sus amigos más cercanos sabĂan de esta situaciĂłn y tomaron la iniciativa de reforzar su confianza y seguridad en el canto. La propuesta: un regreso a los escenarios con una imagen renovada, un dominio más seguro de su instrumento vocal y una actuaciĂłn triunfal que no dejara dudas de que ella mantenĂa su legado como la Divina.Â
Los artĂfices de este regreso fueron su Ăntimo e incondicional amigo Franco Zeffirelli y Sir David Webster, el administrador general de la Royal Opera House, quienes le propusieron desde tiempo atrás un nuevo montaje de Tosca, de Puccini. A diferencia de las anteriores producciones, Ă©sta se harĂa exclusivamente para la Callas con nuevos escenarios, vestuarios y una imagen renovada de la heroĂna. Cuando se lo plantearon en un primer momento, la Callas no lo aceptĂł debido a problemas de salud que requerĂan periodos extensos de descanso y a las inseguridades que manifestaba; sin embargo, a mediados de 1963 y ante el giro en su relaciĂłn con Aristo, toma una decisiĂłn: está lista para dar vida a Tosca. Lo anterior se resume en una frase que le envĂa como respuesta en una carta a Zeffirelli: “Franco, lo harĂ© si me ayudas” (Huffington, 2002, pág. 256).
Junto a Maria se contempla la participaciĂłn del barĂtono Tito Gobbi, como el temible BarĂłn Scarpia, y del tenor italiano Renato Cioni, en el papel de Mario Cavaradossi. Una triada que pasará a la historia de esta legendaria representaciĂłn. Carlo Felice Cillario quedarĂa a cargo de la direcciĂłn musical. De esta manera, nos trasladamos a la noche del 24 de enero de 1964 donde, a las afueras de la Royal Opera House, las multitudes esperan con emociĂłn el regreso triunfal de la Divina. El primer momento de reinvenciĂłn cultural llega: la Callas vuelve con mayor fuerza y su voz, de acuerdo con Galatopoulos (1998), era mucho mejor que en los conciertos de los años anteriores. La tragedia de Puccini nunca habĂa sido más convincente y vĂvida como aquella noche. PĂşblico y crĂtica coincidieron unánimemente: la Tosca de Callas, en ese año de 1964, fue la más grande que se sigue recordando hoy en dĂa.Â
Si el triunfo de la Callas en Londres marcaba un nuevo punto de inflexiĂłn artĂstico y cultural para la Ăłpera, su presentaciĂłn de Tosca en Nueva York no serĂa la excepciĂłn. En su documental, Maria by Callas, Volf (2017) nos muestra las largas filas de personas que esperaban con impaciencia la llegada de la diva a las afueras del Metropolitan Opera con una caracterĂstica muy particular: en su mayorĂa eran jĂłvenes quienes se encontraban formados para tener los mejores lugares. AsĂ es: ¡jĂłvenes! Hoy en dĂa parece comĂşn que este grupo poblacional agote boletos y espere formado para ver lo más cerca posible a su artista favorito, sin saber que la diva de la Ăłpera ya habĂa marcado la tendencia muchos años atrás.Â
La noche del 19 de marzo de 1965, el regreso de la diva al Metropolitan Opera, despuĂ©s de siete años, quedĂł inmortalizado con una ovaciĂłn eufĂłrica que fue unánime por parte de los neoyorquinos. Acompañada de Tito Gobbi y Franco Corelli en los personajes principales, asĂ como de Fausto Cleva en la direcciĂłn musical, la Tosca de Nueva York se convirtiĂł en un hito que continĂşa en la memoria de quienes asistieron a esa presentaciĂłn legendaria. Como plantea Eco (2011), la cultura de masas nace en sociedades donde los ciudadanos participan con igualdad de derechos en la vida pĂşblica, y en el consumo y disfrute de las formas simbĂłlicas. Por lo tanto, las presentaciones de la Callas en Londres y Nueva York constituyen formas simbĂłlicas que promovieron el consumo, la fascinaciĂłn y la unidad en torno a la artista que se convirtiĂł en un fenĂłmeno cultural que trascendiĂł fronteras y cuyo instrumento vocal llegarĂa a su crepĂşsculo en ParĂs, en su tercer momento de reinvenciĂłn artĂstica.
Norma, 1965: el canto del cisne y el final del caballo de batalla
DespuĂ©s de las exitosas presentaciones en Londres y Nueva York, la Callas se prepara para una serie de funciones de gala de la Ăłpera Norma, en el Palais Garnier, de ParĂs; sin embargo, la presiĂłn constante por los ensayos y la inseguridad en su voz comienzan a debilitar su salud. En una carta escrita para Grace Kelly, la Callas manifiesta lo difĂcil que es controlar su instrumento vocal y el cansancio que siente dĂa con dĂa.Â
QuerĂa responderte antes, pero he estado ocupada reuniendo mis nervios y mis fuerzas para luchar en la prĂłxima actuaciĂłn. Fue perfecto, gracias a Dios. Es un trabajo duro, Âżno? Siempre hay algĂşn enemigo listo para un momento de debilidad. Me muero por terminar mi trabajo para poder descansar bien, ciertamente lo necesito (Volf, 2022, pág. 350).
El 29 de mayo de 1965, el pĂşblico acude para presenciar el canto del cisne de la Callas. El agotamiento de la diva de la Ăłpera es inminente y, ante la emociĂłn del pĂşblico por verla en uno de sus papeles más representados y favoritos, reĂşne toda la fuerza que tiene disponible y sale al escenario. Al igual que en Londres y Nueva York, ParĂs la recibe con una ovaciĂłn unánime y eufĂłrica. Acompañada de Gianfranco Cecchele, como Pollione, de Fiorenza Cossotto, como Adalgisa, y de Georges Prètre, en la direcciĂłn musical, su Casta Diva resuena en cada espacio del Palais Garnier como un canto de despedida, triste y emotivo a la vez.Â
Con muchos esfuerzos, la Callas logra terminar los dos primeros actos de Norma, pero en el intermedio para el tercer acto, su debilitamiento fĂsico no le permite continuar con la funciĂłn: en su camerino sufre un desmayo que hace imposible el desarrollo del resto de la presentaciĂłn. El aviso que se hace ante el pĂşblico queda en la memoria colectiva como testigo de la reinvenciĂłn cultural que dejĂł Maria Callas en la Ăłpera.Â
Señoras y señores: desde el inicio de esta función, Madame Maria Callas tuvo que superar una enfermedad y una depresión importantes. Lamentablemente, a pesar de su coraje excepcional por el que le agradecemos, y el cuidado de su médico, se encuentra en una absoluta imposibilidad de terminar esta actuación. Ella lo siente profundamente y les pedimos a ustedes que la disculpen (Volf, 2017).
ÂżPor quĂ© esta representaciĂłn de la Callas en Norma constituye una reinvenciĂłn en el ámbito de la cultura operĂstica? Porque hablamos de una experiencia artĂstica vivencial en que el pĂşblico observĂł cĂłmo una artista, de la magnitud de la diva, soportaba un dolor fĂsico y emocional para mostrar en escena la caracterizaciĂłn más pura y realista de la sacerdotisa que tantas satisfacciones le habĂa dado a lo largo de su carrera. No era una representaciĂłn como otras tantas, era ver en persona a la autĂ©ntica Norma y su historia dramática en un escenario de Ăłpera.
Conclusiones: sempre libera, Maria Callas
El tĂtulo de este escrito lleva por nombre La rockstar de la Ăłpera, y quienes lo lean se preguntarán la razĂłn o el motivo. Como primer argumento se explica la trascendencia de la Callas en la Ăłpera y su potencial para dar vida a las más diversas heroĂnas del mundo de Verdi, Puccini, Donizetti y Bellini. Si bien ella fue contemporánea de cantantes que cumplĂan correctamente el criterio vocal, como Renata Tebaldi, Fiorenza Cossotto, Birgit Nilsson, Elisabeth Schwarzkopf, entre otras, la diva logrĂł alcanzar un nivel nunca visto en la interpretaciĂłn: su agilidad para transitar de niveles vocales moderados a los más exigentes, complicados y oscuros.Â
El segundo argumento se ubica en su capacidad para atraer a las audiencias sin necesidad de involucrarse en escándalos mediáticos. Éstos, más bien, fueron orquestados por la prensa amarillista cuando la diva habĂa alcanzado el Ă©xito y sus detractores aprovecharon eventos fortuitos para crear una imagen negativa de ella. El talento de la diva demostrĂł, en todo momento, que su trabajo se basaba en una concepciĂłn sĂłlida y comprometida del arte, nunca arriesgĂł su reputaciĂłn e imagen por dinero o por salir a flote con una representaciĂłn rutinaria y sin ningĂşn tipo de atractivo para el pĂşblico.Â
El tercer argumento forma parte de las ideas explicadas en las secciones anteriores del texto: multitudes de fanáticos que luchaban por ver, aunque fuera de lejos, a la diva de la Ăłpera en una de sus presentaciones legendarias. Los casos de Londres, Nueva York y ParĂs son sĂłlo tres referentes de los muchos que es posible contemplar: sus inicios y debut en MĂ©xico durante 1950-1952, las presentaciones en La Scala de Milán que la llevaron a convertirse en el fenĂłmeno musical del momento con Lucia di Lammermoor, Traviata, Sonnambula, Macbeth, Vestale, Medea, y Andrea ChĂ©nier, entre otras; sus presentaciones en Dallas, su debut en ParĂs en 1958, sus recitales y conciertos en diversas capitales de Europa y AmĂ©rica, su Comeback Tour, entre otros. Las largas filas para obtener una entrada y ver en todo su esplendor a la Divina demuestran, sin duda, que la denominaciĂłn de rockstar de la Ăłpera la coloca como un Ăcono que permanecerá por generaciones.Â
Por Ăşltimo, el cuarto argumento se orienta hacia el arte de Maria Callas. Elvira de Hidalgo introdujo a la entonces joven diva en el bel canto, una disciplina musical que prepara a las cantantes para utilizar diversos recursos vocales y enfrentar las complejidades del gĂ©nero operĂstico, para mostrar un nivel vivencial expresado en emociones humanas que sean profundas. Por su parte, Tullio Serafin le mostrĂł a la diva que su instrumento vocal no tenĂa que limitarse al estudio de la disciplina belcantista, sino buscar la manera de unirlo con la expresiĂłn gestual y corporal para dar vida y alma al personaje. Esa es la concepciĂłn del arte que convirtiĂł a la diva de la Ăłpera en una leyenda, en un mito, en un fenĂłmeno musical sin precedentes, en una reinvenciĂłn cultural: expresar la vida a travĂ©s de las emociones y la empatĂa humanas.
REFERENCIAS
Bibliográficas
Eco, U. (2011). ApocalĂpticos e Integrados. España: Penguin Random House.Â
Galatopoulos, S. (1998). Maria Callas. Sacred Monster. United Kingdom: Simon and Schuster.Â
Huffington, A. (2002). Maria Callas. The woman behind the legend. United States of America: Cooper Square Press.Â
Martel, F. (2011). Cultura Mainstream. CĂłmo nacen los fenĂłmenos de masas. MĂ©xico: Taurus.Â
Moragas, M. (2011). Interpretar la comunicaciĂłn. Estudios sobre medios en AmĂ©rica y Europa. MĂ©xico: Gedisa.Â
Snowman, D. (2017). La Ăłpera. Una historia social. MĂ©xico: FCE/Siruela.Â
Spitzer, M. (2023). El ritmo infinito. El ser humano y la mĂşsica a lo largo de la historia. MĂ©xico: Ariel.Â
Thompson, J. (2016). Los media y la modernidad. Una teorĂa de los medios de comunicaciĂłn. España: PaidĂłs.Â
Volf, T. (ed.). (2022). Maria Callas. Cartas y memorias. España: Akal.
Documentales
Volf, T. (2017). Maria by Callas. Sony Pictures Classics, DVD.
Discos
Callas, M. (1964). Tosca. Puccini. Callas Live Remastered/London, 24 January 1964. Warner Classics, 2017, Disco compacto.Â
Callas, M. (2013). Maria Callas at Covent Garden 1962 & 1964. Warner Classics, Disco compacto.
VideosÂ
BaroneVitellioScarpia1. (19 de agosto de 2021). Maria Callas Norma excerpts (May 29, 1965, Paris) [Archivo de video]. YouTube. En: https://www.youtube.com/watch?v=NqBeTWa1MgQ&t=5401s